La Rinoplastia es el procedimiento quirúrgico mediante el cual es posible dar una nueva forma a la nariz del paciente. Esto se logra modificando las estructuras de los cartílagos y de los huesos de este órgano. Esta cirugía es de carácter ambulatorio.
Existen dos tipos de cirugia:
Abierta: es aquella que deja todo al descubierto. Se suele utilizar normalmente en los casos más complicados.
Tradicional: se realiza por dentro de la nariz, con lo cual no deja cicatrices visibles.
Tras la intervención de rinoplastia se procede a colocar una pequeña férula de yeso que ayuda a que la nueva forma se mantenga, así como tapones en ambos orificios para inmovilizar el tabique y evitar que sangre la nariz.
¿QUÉ SE PUEDE LOGRAR CON LA RINOPLASTIA?
Reducir o aumentar el tamaño de la nariz.
Mejorar la estética del rostro del paciente.
Cambiar la forma de la punta de la nariz o el puente.
Cambiar el ángulo entre la nariz y el labio superior.
Eliminación de la giba nasal.
Corrección de las desviaciones del tabique.
El resultado definitivo es gradual, no instantáneo, la nariz irá tomando su
aspecto definitivo.
ANESTESIA
La anestesia general es la más recomendada para este procedimiento.
RECUPERACIÓN
Usted estará en su casa poco después de realizada la cirugía sintiéndose cómodo y sin dolor.
Los primeros días podrá sentir como si padeciera congestión nasal o gripa, pero es una condición normal los primeros días posteriores a la cirugía.
Usted tendrá que portar durante los primeros 15 días un vendaje especial y dicho vendaje deberá ir acompañado los primeros días de una férula que mantendrá firme y compacta su nariz.
El tiempo estimado para su retomar su rutina habitual, es de alrededor de 5 a 8 días, teniendo en cuenta el concepto del cirujano plástico.
VENTAJAS DE LA OPERACIÓN DE RINOPLASTIA
Ayuda a recuperar la estética facial.
Soluciona la sinocitis y desviamiento de tabique.
Resultados en cuanto a la respiración son notables rápidamente.
Resultados estéticos notables gradualmente.